Comentario Ann Starrs publicaciones Lancet NYT (traducción)
La publicación en la primera página del New York Times (del 14 de abril) que resume los hallazgos del artículo publicado en Lancet y que contiene nuevas estimaciones sobre mortalidad materna están provocando cierta confusión. A continuación les comparto la traducción del mensaje de la Presidenta de Family Care International, Ann Starrs, al respecto y que espero les sea de utilidad.
Supongo que muchos de ustedes vieron el artículo de hoy en el New York Times, que comparte la excelente noticia de que la mortalidad materna, por primera vez en 20 años, parece estar decendiendo de manera significativa. La comunidad de expertos en salud materna está emocionada de haber recibido esta noticia, permitiéndonos decir, por primera vez, que nuestros esfuerzos colectivos para ayudar y apoyar las estrategias a nivel de país están dando frutos. Esta tarde asistí a un evento en las Naciones Unidas en el cual el Secretario General de la ONU y varios jefes de Estado anunciaron un “Esfuerzo Conjunto” para acelerar el progreso en la salud de las mujeres y niños (para una descripción del evento, consultar: http://www.who.int/pmnch/media/membernews/2010/20100413_unsecgen_pr/en/index.html y/o http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=34371&Cr=maternal&Cr1). Ban Ki-moon y otros citaron los hallazgos de este estudio de mortalidad materna en sus comentarios, enmarcándolos como signos prometedores y alentadores y como una razón para redoblar nuestros esfuerzos.
Quizás habrán visto ya que el artículo del New York Times se refirió a los esfuerzos de “algunos defensores de la salud de la mujer” para “presionar al Lancet para posponer la publicación de los nuevos hallazgos, por miedo a que las buenas noticias distraerán de la urgencia de su causa¨ citando a Richard Horton, el editor de Lancet.
Entiendo que ha habido algo de discusión, y algo de preocupación sobre el artículo en la reunión de PAA (Population Association of America) de esta semana en Dallas. Creí que podría ser util, entonces, aclarar este tema y proveer algo de información adicional.
Primero, además del estudio llevado a cabo por el Institute for Health Metrics and Evaluation, la ONU también está trabajando en una revisión de estimaciones de mortalidad materna; el “H4″ (Unicef, OMS, UNFPA y el Banco Mundial) están apoyando este trabajo, encabezado por un demógrafo de la Universidad de California en Berkeley. Las estimaciones preliminares estarán listas en pocas semanas, pero como serán estimaciones oficiales de la ONU, necesitan pasar por un proceso extenso de revisión, tanto dentro de las agencias como, igual de importante, por los gobiernos de los países. El plan y la esperanza inicial era que las cifras de la ONU estarían disponibles para la Conferencia de Women Deliver Conference a principio de junio pero debido a demoras y a la necesidad de revision por los países, la nueva fecha para la publicacion de la base completa de datos es para inicio de septiembre. El plan sigue siendo publicar las cifras globales y regionales, de manera provisional, durante la Conferencia de WD. Aunque las cifras preliminares aun no se encuentran disponibles, los colegas de Unicef y la OMS indican que se espera que las cifras de la ONU tambien muestren un decenso significativo la mortalidad materna.
El artículo del New York Times (así como otras de las notas que cubrieron la noticia) fue, sin embargo, algo confuso en cuanto a señalar que existió presión para posponer la publicación del artículo del IHME. Algunas personas sí contactaron a la revista Lancet para preguntar dos cosas: primero para garantizar que el artículo del IHME fuese sometido a una revisión arbitrada rigurosa, por parte de expertos en el tema calificados para evaluarlo (los modelos demográficos que utiliza para generar las estimaciones son bastante complejos) y, si hubiera sido posible, permitir que los países revisaran las estimaciones también, antes de ser publicadas; y segundo, si Lancet estaría dispuesta a considerar detener la publicación del IHME hasta el momento en que estuvieran listas las estimaciones de la ONU para que así pudieran ser publicadas de manera conjunta, con un comentario o análisis por parte de un experto que pudiera discutir ambas metodologías de manera objetiva. A mí conocimiento, nadie de la comunidad de expertos en salud materna sugirió que se pospusiera la publicación porque los números más bajos estarían “distrayendo de la urgencia de (nuestra) causa” or tuvieran un impacto negativo en la recaudación de fondos. Al contrario, como descrito anteriormente, damos la bienvenida a la noticia de que finalmente somos capaces de documentar mejoras en la mortalidad materna y demostrar que nuestros esfuerzos colectivos están teniendo un impacto en salvar la vida de las mujeres. De hecho, varias sesiones en la Conferencia Women Deliver están diseñadas específicamente para perfilar países que han demostrado mejoras en la salud materna y del recién nacido y/o describir estrategias prometedoras. Nuestro mensaje en estos momentos es “sabemos lo que funciona para reducir la mortalidad materna y del recién nacido Y está funcionando”. Así que el poder demostrar este mensaje con evidencia científica sólida es una gran ventaja.
Resulta desafortunado que tan alta proporción de la cobertura en medios de la publicación del Lancet esté enfocada en esta controversia aparente y distraiga de la verdadera noticia en el artículo: primero, que los números han disminuido globalmente, encabezados por mejoras significativas en varios países en desarrollo clave, que han logrado implementar estrategias innovadoras y a gran escala; segundo, que los números a nivel global y en muchos países siguen siendo demasiado altos y que el progreso necesita ser acelerado; y tercero, que el VIH es un factor principal en la falta de progreso en Africa sub-sahariana, indicando que los programas de salud materna y VIH necesitan trabajar de forma más cercana que en el pasado. También es interesante notar que aún aquí en EUA, la razón de mortalidad materna ha aumentado, de 12 muertes por 100,000 nacidos vivos en 1980 a 17 en 2008, de acuerdo a los datos del IHME (aunque los autores señalan que esto se debe probablemente y por lo menos de forma parcial a las diferencias en cómo se recolecta y analiza la información).
- Publicado en AVISOS el día Abril 19th, 2010

