20 Cosas que necesita un recién nacido

¿Qué necesita un recién nacido? Esta es una pregunta muy frecuente, sobre todo en los padres primerizos. Muchas veces esta pregunta queda sin contestar y como consecuencia estos padres compran cosas innecesarias que probablemente sus bebés no utilicen nunca.

Para evitar ese enorme gasto de dinero, debes saber que un recién nacido no necesita gran cosa. Alimentación, higiene, sueño y cuidado; es lo esencial, si esto está cubierto tu bebé será feliz.

Sin embargo, en los últimos años hay numerosos productos en el mercado que hacen que el cuidado del bebé sea más fácil, lo cual se agradece durante los primeros meses, cuando todavía eres inexperta y necesitas más horas de las que tiene el día.

 

Alimentación…

La OMS recomienda que el bebé debe ser alimentado de forma exclusiva con leche materna durante los primeros 6 meses de vida. Sin embargo, hay algunas madres que optan por elegir la leche artificial, o bien, tienen dificultades para que el bebé se agarre al pecho. Ambas decisiones son respetables y cada mujer debe tener la libertad de decidir.

 

Lactancia materna

lactancia maternaEn principio, el bebé no necesita nada. La lactancia debe ser a demanda, así que cada vez que el bebé tenga hambre deberás colocarlo en el pecho. Sin embargo, hay ciertos productos que pueden facilitarte la lactancia.

1. Es aconsejable que la mujer utilice sujetadores de lactancia.

2. Los discos absorbentes en el sujetador evitarán que se manche la ropa si se producen pérdidas de leche.

3. Si te vas a incorporar al trabajo o tienes que dejar al bebé con algún familiar o amigo, y no quieres interrumpir la lactancia materna, puedes utilizar un extractor de leche y bolsas de almacenaje para que cualquier persona pueda alimentar a tu bebé. En este caso, también deberás comprar algún biberón.

 

Leche artificial

que necesita un recien nacido4. En este caso, tendrás que comprar uno o dos biberones. Es aconsejable que no compres muchos biberones y que pruebes cuál le va mejor a tu bebé. Estos también tienen sus preferencias y debes tenerlo en cuenta.

5. Obviamente, deberás comprar la leche artificial y tener agua a mano para preparar los biberones.

6. La mejor forma de mantener el agua caliente cuando sales fuera de casa es en un termo.

7. También es recomendable que tengas algún cepillo para poder lavar los biberones, ya que se pueden quedar resto en el fondo. Muchas mujeres compran esterilizadores, pero si quieres asegurarte de eliminar todas las bacterias, bastará con hervirlos en agua.

 

A la hora de dormir…

8. El recién nacido necesita un lugar seguro dónde dormir. Algunos padres optan por practicar el colecho y el bebé duerme en la misma cama que ellos, o bien, podrá dormir en su propia cuna o moisés.

que necesita un recien nacido9. El colchón de la cuna debe ser firme y es aconsejable que tengas al menos 2 juegos de sábanas ajustables para poder cambiarlas regularmente y tener alguna de repuesto si sucede algún accidente con el pañal.

Recuerda que la cuna debe estar libre de mantas, muñecos de peluche o cualquier objeto con el que el bebé se pueda asfixiar. Esto ayudará a prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante.

 

Higiene…

El bebé necesita estar limpio, pero los pediatras no consideran necesario bañarlos todos los días, con hacerlo 3 veces a la semana es suficiente. Diariamente si deberás limpiar la cara y las manos con una esponjas húmeda.

 

Pañales

que necesita un recien nacido10. No podrás salir de casa sin ellos. Puede elegir entre pañales desechables o pañales de tela.

Debes tener en cuenta que, por lo general, un bebé necesita entre 10 y 12 pañales al día durante las primeras semanas.

Muchos padres comienzan a comprar pañales desde la mitad del embarazo, para que el gasto sea más gradual.

Pero piensa, que no sabrás el peso exacto de tu hijo hasta el momento del nacimiento y puede que necesite usar unos pañales mayores. Además, los bebés crecen muy rápido y es posible que tengas que cambiar de talla de pañal en pocos meses.

 

Toallitas húmedas

11. ¿Qué sería de una madre sin las toallitas húmedas? Estas las utilizarás para limpiar a tu bebé cuando lo cambias de pañal, la cara del bebé, su ropita si tiene regurgitaciones, etc.

Es importante que siempre tengas toallitas húmedas a mano durante los primeros 2 años de tu hijo. Créeme, te servirán de mucha ayuda.

 

Pañalera

12. Te hará falta alguna manta o pañalera para cambiar a tu bebé cuando estés fuera de casa. Es preferible que sea impermeable, así será más fácil de limpiar si hay algún accidente, como cuando el bebé se hace pipí en el momento que está sin pañal.

 

Bañera o tina de baño

que necesita un recien nacido13. Para bañar al recién nacido es recomendable que uses una bañera de plástico, son prácticas y muy fáciles de limpiar.

Además, te facilitará la hora del baño, ya que puedes colocarla en un sitio alto y no tendrás que estar agachada.

 

Gel de baño y crema hidratante

14. Es importante usar gel de baño y cremas que no dañen la piel del bebé. El pediatra o farmacéutico te puede aconsejar sobre lo mejor para la piel del recién nacido.

 

Transporte…

El bebé debe estar seguro cuando lo vayas a transportar, ya sea en coche o andando. Utilizar el sistema adecuado puede evitar accidentes.

 

Sillita para el coche

sillas de coche15. En muchos países es obligatorio el uso de sillitas para transportar al bebé en el coche. Estas deben estar homologadas y ser de las medidas adecuadas para el recién nacido.

Hay diferentes tipos de anclaje y una gran variedad de estas sillas. Es una manera segura de transportar al bebé en el coche y no debes llevarlo en brazos, bajo ningún concepto.

Estas sillitas deben estar orientadas en el sentido contrario de la marcha para una mayor seguridad.

 

Carro de paseo

16. A pesar, de que no es estrictamente necesario, el carro de paseo es muy útil para pasear con tu bebé y además, le permitirá dormir cómodamente cuando estés fuera de casa.

Hay algunos carros muy completos que incluyen la silla para el coche y diferentes posiciones para que elijas la mejor que se adapte a ti y a tu bebé.

 

Portabebés

portabebe17. El portabebés es otra forma de transportar al bebé en una mochila o fular. El bebé está en contacto contigo y esto suele tranquilizarlo.

Es un método fácil y rápido con el que tus manos quedan libres para hacer otras tareas.

 

Ropa…

18. No es necesario comprar mucha ropa al bebé recién nacido, ya que crecen muy rápido y mucha de esa ropa quedará en el armario si usar.

Debes tener en cuenta la estación del año en la que nacerá el bebé a la hora de comprar la ropa. Además, acepta la ropa que te regalen otros familiares, esto te ayudará a ahorrar algo de dinero para otras cosas que tu bebé necesitará más adelante.

Algunas prendas que debes tener son:

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  • Body o pelele
  • Gorrito y manoplas
  • Calcetines (no son necesarios los zapatos, el bebé no camina)
  • Pantalones de algodón
  • Baberos o trapitos para proteger de regurgitaciones

 

Accesorios…

Hay muchos accesorios que facilitan el trabajo y otros que es recomendable tenerlos cerca, porque nunca sabes cuando te pueden hacer falta.

 

Bolsa o mochila

que necesita un recien nacido19. Tener un bolso grande donde transportar los imprescindibles del bebé cuando tengas que salir de casa (pañales, leche de fórmula, biberón, toallitas, ropa limpia, etc.).

Elige una bolsa que sea cómoda y con diferentes compartimentos para que te facilite el trabajo. Esta deberá ir contigo siempre que salgas con tu bebé.

 

Botiquín

20. Con el tiempo irás ampliando el botiquín, pero durante los primeros necesitarás:

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  • Gasas esterilizadas
  • Tijeras de punta redonda (cortar uñas)
  • Termómetro
  • Crema para el culito
  • Algodón
  • Alcohol

 

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¿Necesito un brasier de maternidad para el embarazo?

Sí, es posible que lo necesites porque, al igual que cambia tu cuerpo, tus senos cambian también, aumentando de tamaño y volviéndose más sensibles al tacto. Esta metamorfosis se debe a cambios hormonales, al aumento de peso y a la expansión de la caja torácica. Más adelante, seguirán aumentando de tamaño a medida que las glándulas mamarias se preparen para la lactancia.

Aunque es tentador no tener que gastar en ropa nueva es mejor invertir en unos cuantos sujetadores de lactancia. Tus pechos son más pesados –los tejidos glandulares pueden añadir unas cuantas onzas a cada seno, como mínimo – y se merecen una sujeción cómoda.

¿Cómo sé cuándo llegará el momento de cambiar de sujetador?

Por norma general, si tu brasier te deja marcas en la piel deberías cambiarlo. No es sano que los senos estén apretados dentro del sujetador. Si el brasier te aprieta, tus senos desbordan de tu brasier habitual o los sientes muy comprimidos es hora de comprar un brasier nuevo que mantenga bien sujetos tus senos, sin aplastarlos.

Cada mujer es diferente, cada embarazo es diferente y tus senos cambiarán de forma personal y única. Puede que tu copa no varíe en tamaño después del primer trimestre, y vuelva a crecer al final, o que tengas que cambiarla continuamente durante el embarazo. Dependiendo de cómo vayan creciendo tus senos, es posible que tengas que comprar un brasier nuevo varias veces durante la gestación.

¿Qué diferencia un brasier regular, uno de maternidad y uno de lactancia?

Un sujetador de maternidad es una versión agrandada de uno regular, diseñado específicamente para sostener tu pecho durante el embarazo. Los tirantes son más anchos, suele estar forrado de algodón y tiene cierres adicionales en la espalda. Normalmente no tiene aros. Ten en cuenta que algunos sujetadores regulares tienen también estas características y pueden servirte durante el embarazo, siempre que sean de una talla adecuada.

Un brasier de maternidad y un brasier de lactancia tienen una diferencia básica: los de lactancia se abren en la copa para permitir un acceso fácil al pezón, a la hora de la lactancia.

Muchas mujeres prefieren combinar un poco todos ellos, o suelen comprar tallas mayores de sus sujetadores regulares para el embarazo, y se pasan directamente a los sujetadores de lactancia en el tercer trimestre. Si compras sujetadores de lactancia durante tu embarazo, asegúrate de que son graduables o lo suficientemente elásticos para permitir el crecimiento de los senos porque puede que estos aumenten una talla más cuando tengas a tu bebé y te suba la leche.

¿Cuántos sujetadores necesitaré?

“Depende de tu presupuesto, pero tendrás que comprar al menos unos tres sujetadores durante el embarazo”, explica Angela Cukar, quien dirige una tienda especializada en sujetadores, en Nueva York y Nueva Jersey. Ponte uno durante un día o dos, y luego cámbiatelo.

“Ten en cuenta que tu caja torácica irá expandiéndose hasta las 36 semanas de embarazo, así que a lo mejor tienes que cambiar de talla varias veces”, afirma Nancy Held, enfermera y consultora de lactancia, vicepresidente de servicios educativos y clínicos en Day One, un centro para padres y futuros padres del Área de San Francisco.

Añadir unos extensores al cierre de tu brasier, en la espalda, te ayudará a adaptarlo a tu diámetro. Es una forma barata de alargar el uso de los sujetadores que compraste al principio del embarazo, o de seguir usando tu brasier regular.

Cuando compres un sujetador nuevo, busca uno que ofrezca cierto margen de crecimiento para tu caja torácica y tu busto. Elige un brasier que todavía te quepa bien cuando los ajustes estén en el punto máximo. Que puedas abrocharlo y desabrocharlo sin problemas, sobre todo si terminas comprando un brasier de lactancia antes de dar a luz, porque el pecho te aumentará de tamaño, otra talla de copa. También puedes usar un brasier que te preste una hermana o amiga.

¿Qué estilo de sujetador es más recomendable para el embarazo?

Elige un sujetador o brasier que tenga costuras y tirantes sólidos. Los sujetadores de mala calidad no te darán la sujeción que necesitas. Si tu talla es más grande que la DD, usa un sujetador con tirantes que tengan al menos una pulgada de ancho (te sujetarán mejor).

Puedes usar sujetadores con aros, siempre que se ajusten bien a tu pecho y no se te claven en los senos. Muchas madres los encuentran incómodos y prefieren las copas sin aros. Para evitar rozaduras, busca materiales suaves como el algodón o una mezcla de algodón y material sintético que no tenga costuras cerca de los pezones.

¿Cómo sé si la talla es correcta?

La mejor forma de estar segura es dejar que te aconseje una profesional en una tienda especializada en sujetadores, una tienda de ropa de embarazo o la sección de lencería de la mayoría de tiendas grandes. El servicio es gratis.

Algunos profesionales recomiendan que te sientes con el sujetador puesto y veas en qué punto toca la panza. De pie o sentada, el sujetador no debería estar presionando, pellizcando ni deslizándose. Si el elástico inferior se sube por encima del pecho, o tu pecho desborda la copa, o si los tirantes son muy delgados, se clavan en tus hombros o se te caen a pesar de que hayas tensado los tirantes al máximo, el sujetador no es apropiado. Si el sujetador te molesta en el probador de la tienda, te molestará aún más cuando estés en la calle, en movimiento.

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10 trucos para que tu bebe coma fruta

1. Predica con el ejemplo. Nunca me canso de decir esto en los talleres de BLW. La herramienta más poderosa de aprendizaje en el bebé es la imitación. Si sus padres comen fruta, ellos comerán fruta. Además, en una familia en la que el consumo diario de fruta es un hábito, el bebé se habrá familiarizado con estos sabores en el útero (en el último trimestre tragan cerca de 500 ml de líquido amniótico al día) y a través de la leche materna.  De nada sirve decirle a tu hijo que se coma una fruta si tú nunca la tomas de postre ni en ninguna otra comida del día. De nada sirve intentar explicarle que es muy saludable si tú te hinchas a postres lácteos azucarados en la hora del postre.

2. Haz que la fruta esté visible en tu hogar. Si la fruta está guardada en la nevera o en armarios fuera de la vista, será más difícil recurrir a ella cuando buscas un postre o un tentempié rápido. Hazte con un buen frutero y almacena la fruta en la cocina, a la vista. De esta manera, multiplicarás los momentos y oportunidades de consumir frutas. Mantenlo bien surtido, claro.

3. Mantener al alcance de los niños. No solo hay que tener fruta a la vista, si no también al alcance de los niños. Un carrito con cestas, es una buena alternativa. También colocar el frutero en una mesa accesible para los peques o tener un plato con algunas frutas en un lugar más a su alcance. Igual que con el apartado anterior, cuanto más a mano esté la fruta, más fácil y accesible será su consumo para todos los miembros de la familia.

4. Elige bien donde comprar la fruta. No hay nada más frustrante que gastar dinero en fruta y llegar a casa y encontrarnos con que o está medio pocha o dura como una piedra. Si la fruta está sosa y dura, comerla dejará de ser un placer y se convertirá en una obligación. Si está pasada, la podrás aprovechar para algún batido casero, pero poco más. Es importante tener localizado un lugar cercano donde tengas acceso a fruta a un precio asequible y de calidad. Tener una “relación cordial” con tu frutero de confianza también es importante, ya que nadie mejor para aconsejarte las frutas que están en su mejor momento y las que es mejor no comprar.

5. Fruta de temporada. Siempre es mejor elegir frutas y verduras de temporada. Así nos aseguramos de que están en su momento justo de maduración y de que no llevan semanas metidas en una cámara. De este modo, será más jugosa y apetecible.

6. Variedad. Aunque sea importante consumir frutas y verduras de temporada, hoy en día disponemos de una amplia variedad de frutas de importación o de invernadero durante todo el año. No hay nada más aburrido que pasarse un invierno comiendo solo naranjas, manzanas y peras. Aprovecha y date un capricho con un mango jugoso, unos arándanos en febrero o un melón de importación.

7. Fácil de llevar. Cuando salgas de casa con tus peques, intenta llevar siempre alguna fruta como tentempié, mejor que zumos industriales o bollería. Una manzana, una pera o un plátano no necesitan nada más que lavarlas en casa y meterlas en alguna bolsita de plástico dentro del bolso. También puedes recurrir a estas frutas como almuerzo para el cole. Mis hijos además de las básicas fáciles de llevar también suelen recurrir a un tuper con fresas o con un persimón pelado y cortado en cuartos como almuerzo.

8. Hazlo atractivo. Hay muchas maneras de presentar la fruta de manera atractiva sin necesidad de invertir horas y horas en dibujar paisajes con uvas y plátanos. Un plato de fruta variada cortada de maneras diferntes y colocada en círculos concéntricos es atractivo para cualquier peque. Las brochetas también son rápidas y sencillas y no requieren más inversión que la de los palitos. Un melón cortado a la mitad y usado como recipiente para poner bolitas de fruta es otro top hit entre el público infantil. Os contaré un secreto. En el pasado cumple de Erik (2 años), todos los invitados de entre 2 y 13 años de edad se quedaron extasiados con la “mesa dulce” de fresas bañadas en chocolate negro, brochetas de fresa y plátano con chocolate y vasitos de fresas con nata.

9. Batidos (smoothies) sí, zumos no. Los batidos de fruta (fruta triturada) o smoothies caseros tienen todas las ventajas de la fruta ya que tienen toda la fibra de la fruta. Obviamente, mejor si son caseros y recién hechos. Además, puedes aprovechar para introducir algo más que fruta. Zanahoria o pepino funcionan fenomenal en este tipo de batidos… Y qué te voy a contar de los famosos “batidos verdes”, cuya base principal es la fruta. En cambio, los zumos (aunque sean naturales) es mejor evitarlos, porque contienen todo el azúcar de la fruta pero nada de su fibra, por lo que nuestro organismo los procesa de manera completamente diferente a la fruta. Obviamente, si estamos un día fuera de casa, mejor un zumo de naranja natural que una fanta. Pero recordad ese consumo de más de 300 ml diarios de zumos y bebidas azucaradas en preescolares.

10. Manipulación. Deja que tus hijos manipulen la fruta. Que pelen las mandarinas, que te ayuden a trocear las fresas. Deja que muerdan la cascara (siempre que esté bien limpia) y que disfruten tocando, apretando, extrujando, chupeteando, aprendiendo texturas y experimentando libremente. Quizás sea un poco más sufrido al principio y tengas que andar detrás de ellos limpiando y cambiándolos tres veces al día de ropa, pero a la larga casi seguro que compensa.

Estos son los míos. ¿Y los tuyos? He de confesar que en casa la fruta la comen divinamente, sin embargo con las verduras hay más problemas. Intento ponerme zen y aplicar la filosofía Basulto (¡Qué grande eres Julio!) y me consuelo pensando que si mis hijos me ven comer y disfrutar con la verdura, más tarde o más temprano se darán cuenta por si mismos de que no está tan mal. En el fondo, yo de pequeña tampoco recuerdo comer tanta verdura. En fin, que si tienes consejos para mí, yo encantada de recibirlo.

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